Conozca TODO sobre los Marcadores Tumorales

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Los marcadores tumorales son productos biológicos que se originan normalmente en las células y se pueden detectar en suero, fluidos corporales (líquido ascítico, orina y heces), ganglios linfáticos y médula ósea.

Se elevan en neoplasias (malignas y benignas) y en múltiples enfermedades inflamatorias, razón por la cual no son útiles para la detección precoz o rastreo masivo del cáncer, carecen de especificidad para un determinado tipo de neoplasia y ninguno de ellos es patognomónico de una patología tumoral específica.

Sin embargo, los marcadores tumorales tienen utilidad para el seguimiento de la actividad tumoral, confirmar la efectividad del tratamiento y en la búsqueda de neoplasias de origen desconocidos.

Recordar que los tumores primarios de origen desconocido con metástasis a distancia, representan el 5 a 10% de todos los cánceres. Cerca del 75% de las “neoplasias ocultas” están por debajo del diafragma, particularmente, páncreas, estómago, colón e hígado y, por encima del diafragma el pulmón con un 20%.

La importancia en el futuro inmediato sería contar con marcadores biológicos altamente específicos que detectan precozmente los tumores para una terapia oportuna.

Estos marcadores pueden ser glucoproteínas específicas, glucoproteínas oncofetales, mucinas, enzimas, hormonas receptores de esteroides y glucoproteínas oncógenas.

Categorías de los marcadores tumorales

Marcadores tumorales

  • Las Glucoproteínas específicas: antígeno protático específico.
  • Glucoproteínas oncofetales: antígeno carcinoembrionario (ACE) y a-fetoproteína.
  • Las Glucoproteína y mucinas: CA 15-3, CA 19-9 y CA 25.
  • Enzimas: fosfatasa ácida prostática.
  • Hormonas: Gonadotropina coriónica humana, catecolaminas y sus metabolitos, hormona paratiroidea y calcitonina.
  • Receptores de esteroides: receptores de estrógenos y progesterona.
  • Glucoproteínas oncógenas: HER-2/neu, SRC, N-Myc y H-ras.

Ahora bien, vamos a explicar cada uno de estos marcadores tumorales:

Antígeno prostático específico (APE)

Antígeno prostático específico (APE)

Actualmente, en Estados Unidos, el cáncer de la próstata se encuentra ocupando el segundo puesto de las causas de muerte. Esto focalizándose en las neoplasias malignas que son afectadas hacia el hombre.

El APE es una proteasa de naturaleza glucoproteíca producida exclusivamente por el epitelio ductal y acinar de la glándula prostática, que tiene la propiedad de licuar el semen.

Su elevación está relacionada con el tipo de enfermedad y el volumen de la glándula y es un marcador que se emplea para la detección temprana y el tamizaje del cáncer protático. Sin embargo, hay que recordar que también se eleva moderadamente en la hiperplasia benigna de la glándula y la prostatitis.

¿Cómo funciona?

El tacto rectal, el ultrasonido transrectal y las relaciones sexuales elevan los valores de este marcador. Razón por lo que es importante solicitarlo antes de practicar estos eventos.

La sensibilidad del antígeno prostático para el cáncer prostático es del 60 a 80 por ciento, la especificidad varía del 60 al 70 por ciento y el valor predictivo positivo del 40 al 50% por ciento.

A pesar de que los valores séricos son más acertados que el tacto rectal para el diagnóstico temprano del cáncer prostático, es importante resaltar que ante cualquier sospecha de esta patología es imprescindible realizar el ultrasonido transrectal y la biopsia prostática dirigida.

La elevación del antígeno prostático después de una prostatectomía por cáncer prostático sugiere recurrencia de la enfermedad, inclusive antes que otros estudios lo demuestren.

Pacientes con un cáncer prostático, recientemente diagnosticado, un APE alrededor de 10 ng/dl y ausencia de síntomas esqueléticos no amerita la gammagrafía ósea. Debido a que un antígeno prostático menor de 20 ng/dl raramente (0.8%) tienen metástasis esquelética.

Alrededor de un 90% del APE se encuentra en la sangre unido a una proteasa sérica, la antiquimotripsina alfa y, en forma libre (APE libre) como un zimógeno inactivo. La suma de ambos constituye el APE total.

El 95% de los pacientes normales tienen un APE libre menor de 0.86 ng/ml, un APE total < de 4 y una relación APE libre / APE total mayor de 0,20.

Existen una serie de cálculos que pretende definir la posibilidad de una enfermedad maligna de la glándula, como la relación APE libre / APE total x 100, velocidad del APE y la densidad del APE. Ellas en conjunto permiten definir qué paciente debe ir a una biopsia de la glándula dirigida por ultrasonido transrectal.

Relación APE LIBRE / APE total x 100

Es útil para orientar la posibilidad de un cáncer de próstata; cuánto más baja es la relación, mayor es la probabilidad de un cáncer. Por ejemplo, con valores menores del 10% alrededor de un 90% tiene cáncer prostático; 10 a 20% sospechoso; 20 a 30% hiperplasia prostática benigna, y mayor a 30% normal.

Velocidad del APE

Se refiere al incremento normal del APE total que ocurre por la edad. Se tiene como valor normal < 2.5ng/mL en individuos menores de 50 años de edad; 3.5 entre 50-59; 4.5 entre 60-69 y 6.5 después de los 70.

En líneas generales, un 95% de los hombres sanos tienen valores por debajo de 4ng/mL. En la evaluación periódica de una persona sana, un aumento del APE mayor de 0.75 ng/dL o más al año es sugestivo de cáncer prostático.

Densidad el APE

Consiste en la relación entre el APE total y el volumen prostático, medido por ultrasonido transrectal ( APE TOTAL / VOLUMEN PROSTATICO). Cuanto más alto, mayor es la posibilidad de cáncer. Por ejemplo, se considera neoplasia maligna cuando la relación es mayor 0,15.

Esta relación, obviamente expresa que el aumento de la glándula no está necesariamente en relación directa con el cáncer.

Antígeno carcinoembrionario (ACE)

Antígeno carcinoembrionario

Es una glucoproteína que proviene del tejido entodermal. Es secretada por las células epiteliales de las glándulas secretoras de mucinas del intestino fetal y de las células de la mucosa del colon, esófago inferior, cardias, antro-piloro, intestino delgado, apéndice, y tractos biliar y urinarios.

Los carcinomas de estas regones, así como también enfermedades benignas (cirrosis, pancreatitis y las enfermedades inflamatorias intestinales), aumentan el ACE por crecimiento de la masa celular y desorganización de la membrana basal.

El ACE se usa para orientar el diagnóstico y facilitar el seguimiento del cáncer de colon. Aunque se puede elevar en múltiples tumores malignos del estómago, páncreas, recto, glándula tiroide (carcinoma medular), pulmón, mama, cuello uterino, ovarios y tracto urinario.

Inclusive, el ACE se puede medir en la orina y el líquido pleural para el diagnóstico de cáncer vesical y pleuropulmonar respectivamente.

Valores séricos

Así mismo, los valores séricos que se pueden obtener son los siguientes:

1. de 10 ng/mL. Orienta a una neoplasia maligna del colon y recto, estómago, páncrea, hígado (metástasis), pulmón, mama, cuello uterino, ovario, tracto urinario y glándula tiroide (carcinoma medular).

La disminución del ACE después de la cirugía del cáncer de colon o recto habla en favor de una erradicación del tumor.

Por el contrario, su elevación en el post-operatorio orienta a la recurrencia de la enfermedad o la aparición de metástasis hepática, inclusive 4 a 6 meses ante de aparecer evidencias clínicas de la enfermedad.

Es por esta razón que es recomendable evaluar estos antígenos cada 4 a 6 meses. La mayor evidencia de existo de una resección de cáncer colon-rectal se observa cuando los niveles del ACE cae por debajo de 11ng/mL.

a-Fetoproteína (AFP)

a-Fetoproteína (AFP)

Es una glucoproteína que se produce en el hígado y saco vitelino durante el desarrollo fetal en la vida adulta se origina en las células tumorales de diferentes órganos. Es útil para el diagnóstico del hepatocarcinoma y los tumores de células germinales no seminomatosos del testículo, ovarios y regiones extragonadales, patologías que pueden cursar con niveles superiores a 40 ng/mL.

La AFP es el marcador tumoral más empleado para el diagnóstico del hepatocarcinoma. Como regla general, en la hepatitis crónica se observan y cirrosis se observan valores entre 15 y 100 ng/mL. Valores mayor de100 ng/mL y con imágenes sugestivas de neoplasia hepática en el ultrasonido o TC orientan a un hepatocarcinoma, y mayor de 200 a un hepatocarcinoma.

Un 70% de los pacientes con carcinoma hepatocelular están por encima de 500 ng/mL. La AFP también se eleva en la enfermedad inflamatoria intestinal y en la metástasis hepática del cáncer de estómago, colon, páncrea y pulmón. Sin embargo, en las enfermedades no malignas los niveles suelen ser inferior a 32 ng/dL.

CA-15-3

Es una glucoproteína originada en el epitelio mamario y otros tejidos. Valores hasta de 30 U/mL se considera normales. Sobre 30 U/mL se presenta en el cáncer de mama y de 545 u/mL en caso de metástasis de éste.

Sin embargo, puede aumentar en el cáncer de pulmón, colon, páncreas, hígado, ovario, cérvix y endometrio. Además, en enfermedades no malignas como hepatitis viral, cirrosis y enfermedades autoinmunes.
Es el marcador más usado en el rastreo de carcinoma de mama.

CA-19-9

Es un gangliósido que se eleva en el cáncer de páncreas, estómago, colon, hígado, mama, pulmón, y en el colangiocarcinoma. Además en enfermedades no malignas como la hepatitis viral, pancreatitis y la cirrosis biliar primaria. Es el marcador más usado en la búsqueda del carcinoma de páncreas.

CA-125

El antígeno CA-125 es una glucoproteina común en muchos tumores epiteliales no mucinosos del ovario (serosos, endometroide, células claras e indiferenciados).

El 99% de los pacientes sanos tienen cifras inferiores a 35 U/mL; niveles superiores a 65 U/mL se consiguen en los tumores malignos o benignos del ovario. Sin embargo, también se elevan notablemente en la endometriosis, quistes ováricos, enfermedades inflamatorias pélvicas, en el embarazo y en la hepatitis.

Es el marcador más usado en la búsqueda del carcinoma de ovario.

Fosfatasa ácida prostática (AFP)

Fosfatasa ácida prostática

Las fuentes principales de la fosfatasa ácida son la próstata y los eritrocitos. Niveles altos se observan en la invasión del hueso por un cáncer de próstata.

Sin embargo, tiene poca sensibilidad y especificidad porque es generada en múltiples órganos: hígado, pulmón, cerebro, corazón, musculo esquelético, vejiga, testículos, bazo y plaquetas.

Cuando el APE está inhibido por el uso terapéutico de anti-adrógenos, la fosfatasa ácida es útil para determinar la aparición de metástasis óseas del páncreas prostático.

Hasta un 40% de los pacientes con cáncer prostático tienen niees normales de fosfatasa acida prostática, particularmente en etapas inciales. Sin embargo, cuando hay metástasis osteoblasticas se elevan en un 70ª 90% de los pacientes.

Por otra parte, la FAP puede elevarse indistintamente en diversas afecciones en la próstata como la prostatitis, infarto prostático e hiperplasia prostática benigna. Igualmente está presente en otras neoplasias: estómago, páncreas, pulmones, tumores carcinoides, enfermedades mieloproliferativas.

También se eleva en la osteoporosis, leucemias, metástasis oseas, enfermedad de Paget, hiperparatiroidismo primario y enfermedades tromboembólicas.

Gonadotropina Corionica Humana (HCG)

Es una hormona glucoproteica que normalmente se origina en el sincitiotrofoblasto de la placenta.
Está formada por dos cadenas polipeptídicas (a y b).

La cadena a es común a varias hormonas polipeptÍdicas (TSH, FSH y LH). La cadena b posee un carboxilo terminal que confiere la actividad antigénica a esta hormona y es la que se usa como marcador tumoral.

Las elevaciones de la HCG se encuentra casi exclusivamente en el embarazo y en los tumores que contiene tejido sincitiotrofoblastico (Mola Hidatiforme y Coriocarcinoma) y cáncer testicular no seminomatoso (Coriocarcinoma, embrionario y teratomas).

Hay una relación directa entre la masa tumoral y las concentraciones de la hormona. Niveles superiores a 8.000 ng/mL están asociados a un mal pronóstico de la enfermedad.

La HCG se debe solicitar sistemáticamente para detectar tumores trofoblásticos gestacionales en mujeres con patologías consideradas de alto riesgo, como la mola hidatiforme, aborto espontaneo y embarazo ectópico.

Calcitonina

Es un polipéptido sintetizado en la células C de la glándula tiroides, es secretado en respuesta al aumento sérico de calcio y su función es la de inhibir la liberación ósea del calcio y fosfato.

La calcitonina se eleva en presencia de cáncer medular de la glándula tiroides y metástasis ósea. Mediante la prueba de estimulación con calcio endovenoso. Y pentagastrina se produce un aumento exagerado de la calcitonina cuando existe una hiperplasia de la célula C de la glándula tiroides o un cáncer medular oculto de esta glándula.

Receptores de esteroides

Comprenden los receptores de estrógenos (RE) y progesterona (RP), ampliamente utilizado en el tratamiento del cáncer en la mama.

Son proteínas que se ubican a nivel citoplásmico y nuclear, las cuales se detectan en cortes de tejido tumoral por técnicas inmunohistoquimica.

La velocidad de crecimiento de muchos tumores de la mama depende de la acción estimulante del estrógeno sobre el complejo receptor-estrógeno. Por esta razón, el uso de antiestrógeno como el tamoxifeno es de gran utilidad para el tratamiento del cáncer de mama.

En los estadios tempranos y metastásico de la enfermedad, al competir con el estrógeno por su unión al receptor. Los resultados han demostrado una respuesta positiva del 50 al 60% en pacientes con RE positivos en comparación con el al 10% de –RE negativos. Más aún el 70-80% de los tumores que contienen ambos receptores RE y RP, tienen mayor regresión con la terapia hormonal.

Igualmente, la presencia de estos receptores no solo predice la respuesta a la terapia hormonal, sino que se correlacionan con un buen pronóstico, al menos a corto plazo.

Enolasa

La Enolasa especifica neuronal (VN: <15ng/mL), es una enzima glucolítica producida por las células neurales y neurendocrinas del sistma nervioso central y periférico.

Es utilizada como marcador tumoral en el cáncer pulmonar de células pequeñas. Especialmente en estadios avanzados, donde tienen un valor pronóstico y se correlaciona bien con la evolución.

Las concentraciones están también incrementadas en casos de seminoma, neuroblastoma, gliomas, meningiomas, y carcinoma de células renales. Se emplean además, como marcador de daño neuronal agudo, por su elevación después de un ACV y traumatismo cráneo-encefálico.

HER-2/neu

Es una glucoproteína perteneciente a la familia de los receptores del factor de crecimiento hepidérmios (HER) utilizada en la actualidad como marcador para el tratamiento del cáncer de mama. El c-erbB-2 codifica la gucoproteína transmembrana (HER-2) con actividad tirosinaquinasa intracelular.

El HER-2/neu se determina en corte de tejido por técnicas de inmunohistoquimica, hibridación in-situ fluorescente (FISH), ADN y RT-PCR (ARN).

La ampliación del oncogen c-erbB-2 o la sobre-expresión de su producto proteico HER-2/neu han sido asociados a un incremento de la mitogénesis, transformación maligna, aumento en la motilidad celular e invasión con metástasis. Por esta razón es un marcador de mal pronóstico.

En este sentido se ha desarrollado anticuerpo monoclonales (Trastuzumab) dirigidos el HER-2 para inhibir específicamente la líneas celulares que lo sobre-expresan.

A pesar de que algunos reportes relacionan su expresión con un peor pronóstico y resistencia a la quimioterapia y hormonoterapia adyuvante, su utilidad para predecir la respuesta al tratamiento del cáncer de mama aún no está suficientemente demostrado como para recomendarlo en forma rutinaria.

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